Accesorios Fotografia Iluminación

Estudio Fotográfico Casero Lowcost

Seguro que si piensas en un estudio fotográfico, lo primero que te viene a la cabeza es un local enorme repleto de flashes y accesorios carísimos. Sin embargo, podemos montar un estudio en nuestra propia casa y sin necesidad de desembolsar una gran cantidad de dinero.

¿Imposible? ¡No! Enseguida te cuento cómo conseguirlo.

¿Qué Necesito para Montar mi Propio Estudio Fotográfico Casero?

La fotografía de estudio puede ser resultar muy atractiva, porque te permite controlar completamente la luz que incide sobre tu sujeto. Sobre todo en fotografía de retrato o de producto los resultados pueden ser realmente buenos. Podrías pensar, en un principio, que conseguir ese tipo de fotografías solo está al alcance de unos pocos, que se pueden permitir montarse su propio estudio fotográfico. Sin embargo cualquiera puede montarse un pequeño estudio en casa, sin necesidad de arruinarse.

En este artículo vamos a ver, paso a paso, todo lo que necesitas para poder montar tu estudio fotográfico casero de la manera más económica posible.

1. Un Lugar Despejado

Para realizar fotos de estudio no necesitas tener un gran local. Evidentemente todo ayuda, pero no es algo necesario. Si cuentas con un garaje, una planta baja o un sótano será más que suficiente para montar tu propio estudio. Pero si no, no te preocupes; tan solo tendrás que encontrar una habitación donde hacerte hueco.

Existen muchos equipos plegables que ocupan muy poco una vez guardados, por lo que puedes montar el estudio en una habitación de manera puntual y recogerlo cuando termines la sesión, para volver a dejar la habitación tal y como estaba en pocos minutos.

foto por Tim Johnson (licencia CC)

2. Flashes

Lo primero que vamos a necesitar para poder hacer fotos de estudio, a parte de nuestra cámara evidentemente, es un flash. El flash más barato que podemos utilizar, es el flash externo (también conocido como portátil o de mano) que se acopla en la cámara. Sin embargo, en lugar de anclarlo a la zapata de nuestra cámara, será interesante usarlo como flash independiente, con ayuda de un trigger y un trípode de iluminación. Este tipo de fotografía de estudio es la famosa “fotografía strobist”, conocida precisamente por ofrecer resultados de estudio con un equipo de lo más asequible, y además plegable y portátil.

Si queremos contar con algo un poco más profesional, podemos optar por comprar flashes de estudio. Pese a que los profesionales suelen ser bastante caros, en internet podemos encontrar packs de 2 o 3 flashes a un precio bastante asequible. No serán de tan buena calidad, pero para nuestro estudio casero funcionarán estupendamente. 

Los flashes de estudio son más potentes que el flash portátil y normalmente cuentan con muchas más opciones de control de la luz, como reguladores. Para poder dispararlos necesitaremos un trigger, al igual que con el flash portátil. Enseguida te cuento cómo funciona.

Por otra parte, en lugar de flashes también podemos usar luz continua. Es cierto que tendrá menor potencia que un flash, pero es una opción muy barata que no está de más plantearse, sobre todo si no contamos con un presupuesto demasiado elevado. Existen focos de luz continua más profesionales, o también puedes optar por usar lámparas caseras.

Incluso a veces puedes usar la propia luz del sol que entre por la ventana, y filtrarla con la parte difusora de un reflector 5 en 1. Es cuestión de aprovechar cualquier recurso que esté a tu alcance.

2. Trigger

El trigger es un disparador remoto para el flash. Es un aparato que conectará nuestra cámara con el flash que queramos disparar, para que éste salte en cuanto pulsemos el botón. Si tenemos más de un flash, podemos conectarlos de dos maneras diferentes:

  1. Conectar uno de ellos para que sea el principal y el resto programarlos para que funcionen por “simpatía”. Esta opción significa que se dispararán en cuanto noten un cambio brusco en la intensidad de la luz, es decir, en cuanto el flash principal se dispare.
  2. Comprar varios receptores para un mismo trigger, para conectarlos a los diferentes flashes.

Para conectar el trigger deberemos poner en primer lugar el emisor anclado a la zapata de nuestra cámara. Después, conectaremos el receptor en el flash mediante un cable que llevará incluido normalmente. Deberemos asegurarnos que tanto emisor como receptor estén emitiendo por el mismo canal, para que se comuniquen correctamente.

Si en lugar de un flash de estudio queremos conectar un flash portátil, anclaremos la zapata del flash en el receptor, y luego anclaremos la rosca del trigger sobre un trípode. Como ya se comunican a través de la zapata, en esta ocasión no requeriremos de un cable que los conecte.

3. Difusores

Pese a que podemos disparar fotografías de estudio sin difusores, lo más habitual es contar con ellos. Los difusores sirven para filtrar la luz del flash y conseguir una iluminación menos dura, que nos proporcione unas sombras más suaves. Quizás en alguna fotografía te interese que la luz sea dura si buscas un efecto más dramático o artístico, pero en general la luz difusa favorece más al rostro.

Puedes encontrar muchos tipos de difusores como ventanas o softbox, paraguas, octabox, beauty dish , etc. También, si no dispones de difusores puedes usar la parte translúcida de un reflector 5 en 1. 

4. Reflector 5 en 1

El reflector o 5 en 1 también será un elemento muy importante en nuestro estudio fotográfico. Por una parte, nos puede ayudar a reflejar la luz del flash principal, para evitar tener que usar un segundo flash en el caso de que no podamos contar con uno.

EUR 18,42

Por otra parte, como te comentaba en el punto anterior, también podemos usarlo como difusor si le quitamos el revestimiento reflectante. Al ser translúcido, filtrará la luz de una manera parecida a un softbox, por lo que puede ser interesante usarlo junto a nuestro flash portátil si no contamos con flashes de estudio más profesionales. El acabado será muy parecido, y ¡nadie notará la diferencia!

Finalmente, también podemos usar la parte negra del reflector de dos maneras:

  1. Para cortar la luz donde no queramos que afecte. Por ejemplo, si no queremos que un contraluz afecte al fondo, colocaremos el reflector negro al lado del flash para que la luz que se escape por los laterales no contamine el fondo.
  2. Aunque parezca una opción cutre, puedes usarlo como fondo negro para retratos más cortos. Dará el pego perfectamente, ¡te lo aseguro!

5. Fondos

El fondo también es una parte fundamental de la fotografía de estudio. Puede ser blanco, negro, gris o de colores, dependiendo del efecto que queramos conseguir en nuestra fotografía.

Podemos optar por dos tipos de fondos de estudio: los atornillados a la pared o los desmontables, que vienen sujetos con dos trípodes y una barra transversal. Estos últimos son ideales para poder montar el estudio dentro de tu casa, en cualquier habitación, ya que se pueden montar y desmontar fácilmente, y no ocupan demasiado una vez plegados y guardados.

Los fondos más comunes pueden ser de tela o de papel. Cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes:

  • Por una parte, el fondo de tela es más duradero, pero suele hacer arrugas y necesita lavarse.
  • Por otra parte, el fondo de papel suele quedar más liso y cuando se ensucia simplemente tienes que cortar esa parte y desenrollar un nuevo trozo limpio. Sin embargo dura mucho menos y, por tanto, es más caro. Además en ocasiones puede reflejar la luz del flash, generando brillos indeseados.

A parte, después también puedes encontrar fondos especiales, hechos de vinilo o pvc, para conseguir efectos curiosos como brillos o reflejos, sobre todo útiles en fotografía de producto. También puedes encontrar fondos con dibujos o estampados para tus retratos.

Existen packs de fondos a muy buen precio, e incluso algunos vienen también con luces incluidas.

EUR 69,99Producto no disponible

Pese a que los fondos son recomendables, ya que están diseñados específicamente para fotografía, también puedes simularlos con una sábana o tela grande, o incluso usar una pared y tapar el suelo con alguna tela. En otras ocasiones también es posible que decidas usar una parte real de tu casa, como el comedor o una habitación, o que decidas montar un decorado usando atrezzo, en cuyo caso no requerirás tener un fondo.

6. Geles de Colores

Disponer de algunos geles de colores también pueden ser una buena opción. Éstos filtrarán la luz para que adquiera color, dándole a tus fotos un toque diferente. Además, también te pueden servir para “teñir” un fondo blanco y así no tener que comprar fondos de diferentes colores. Puedes encontrarlos en tamaño grande, para los flashes de estudio, o en tamaño pequeño para los flashes portátiles.

Una opción barata, si no quieres comprar geles profesionales, es comprar papel de celofán en cualquier papelería. Eso sí, no tendrá un color tan intenso como un gel profesional a no ser que le pongas varias capas, en cuyo caso podrías perder demasiada luz.

7. Atrezzo

Finalmente, el atrezzo te puede ayudar a crear fotos más atractivas o divertidas. El atrezzo puede ser cualquier cosa: sillas, jarrones, globos, flores, cestas, objetos de decoración, etc. Simplemente es echarle imaginación y crear nuestros propios escenarios, para que nuestra foto cuente una historia.

Algunos Ejemplos Prácticos

Después de ver todo lo que necesitas para montar tu propio estudio, vamos a ver algunos ejemplos de compra para que veas que es posible tener tu estudio casero por menos de lo que esperabas.

Ejemplo 1 con Flashes de Estudio

Este es el pack más profesional de los tres, ya que cuenta con flashes de estudio, pero también es el más caro. Puedes conseguirlo todo por 274€.

Ejemplo 2 con Flashes Portátiles

Este sería el típico pack strobist. Es más económico que el anterior y sus resultados pueden estar perfectamente a la altura de un estudio con flashes profesionales. Puedes conseguirlo todo por 208€.

Ejemplo 3 con Luz Continua

Finalmente puedes optar por un pack con luz continua, menos potente que los anteriores pero también más asequible. Consíguelo por tan solo 114€.

 

¡Anímate a Probar la Fotografía de Estudio en Casa!

Como has podido ver, no se requieren demasiados recursos para tener nuestro propio estudio casero. Simplemente es echarle un poco de imaginación, ¡y muchas ganas! Recuerda que puedes aprovechar todo lo que esté a tu alcance para poder montar tu estudio, no necesitas gastarte mucho dinero.

¿Y tú, ya te has montado el tuyo? ¡Nos encantaría ver qué resultados has conseguido con él!

About the author

vxdas

Add Comment

Click here to post a comment

*

Busca tu dominio

Ofertas del Dia en Amazon

Busca tu espacio en la web.

/* ]]> */